viernes, 23 de octubre de 2015

Ena(mar)morada


Desde que me regalaron la cámara el día de mi cumpleaños la llevo conmigo cada vez que salgo a pasear con Fibi, y vuelvo siempre con un montón de fotos, muchas de ellas del mar. A lo mejor pensáis que siempre inmortalizo lo mismo, pero no es así. Puede que la costa sí sea la misma, pero el mar es cambiante, al igual que el cielo, y yo no me canso de contemplarlo.
Me gusta mi mar en los días despejados, cuando las olas reflejan los brillos del sol. Entonces tiene tonalidades verde y azul claro, que cuando amanece se unen a los destellos anaranjados y al rosa pálido del cielo y, en el crepúsculo, al violeta y al gris perla. Si hay viento suave, se ven como borreguitos blancos, semejantes a las nubes, sobre las ondas turquesa pero dibujados con burbujas salinas. Si hay temporal, es impresionante observar como rompen las olas en el espigón, inundándolo todo de algas y espuma, verde y plata.
Me fascina contemplarlo de noche, con la luna delineando figuras imposibles en su superficie de espejo, perlando el oleaje con brillos nacarados. En esos instantes, cuando el mar se viste de gala y luce sus mejores joyas, su visión resulta sobrecogedora, casi hipnótica.
En los días nublados, cuando amanece cubierto de nubarrones o simplemente no brilla el sol, el mar se tiñe de acero, del mismo tono de la tinta que uso cuando escribo con pluma (que, siendo como soy, no puede ser de un simple “azul marino”, faltaría más). Nunca me han gustado los días nubosos, nunca… hasta ahora. Desde que vivo en este pequeño apartamento en la playa incluso esos días me ofrecen un espectáculo mágico, un ambiente distinto pero no por ello menos apetecible. Ahora los veo con otros ojos y siempre encuentro algo que admirar, porque también ellos tienen su belleza.
Puede que sea porque he cambiado con la edad y mis gustos son ahora distintos. A lo mejor es porque he “madurado” y en esta etapa busco la belleza hasta en los días grises. O quizá sea, simplemente, que estoy enamorada. Enamorada de mi mar.

Canción de mar  

Canción de espuma plateada,
versos de lengua rizada,
besos de sal.
Ecos de mil caracolas
vibrando bajo las olas.
Inmensidad.
Mar insondable y sin dueño
condúceme al dulce sueño
con tu cantar.


Fotos - Autora: Chari BR7

10 comentarios:

  1. Es una preciosidad que de vez en cuándo contemplo desde tu balcón. Besitos

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  2. Las que tenemos el privilegio de ver el mar cada dia, la verdad, es una maravilla, y efectivamente hasta los dias grises el mar tiene su encanto, es algo maravilloso. Quizas una de las cosas qu emas me gustan de tú casa es la maravillosa vista que tienes aparte de ser acogedora por la dueña y lo pequeña que es. Las fotos preciosas, me quedo con la segunda es una gozada esa tonalidad de rojos. un beso tere.

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  3. I love the images that you make with words, Chari. Your "sea Song" is almost like a prayer, and the photos go well with your topic. The ocean beach is my favorite place. Thank you for sharing. Kisses!

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    1. Thanks, Paula. Your comments are like poems for me... thanks again and again

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  4. Bellísima entrada, amiga, la comparto con gusto.

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    1. Mil gracias, Mamen, me alegro muchísimo de que te haya gustado y la compartas, es un auténtico placer. Feliz finde

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  5. Qué maravillosa combinación de palabra e imágenes. ¡Comparto!
    Abrazos y feliz semana,

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    1. Mil gracias, Carmen, un placer tenerte por aquí. Mil besos

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