miércoles, 13 de junio de 2018

Fundido en negro


 Hola a todos. 
Este es un relato que escribí hace unos años y que quería compartir con vosotros, es mi pequeño homenaje (un homenaje algo particular) al género negro, tanto literario como cinematográfico. Espero que os guste. 

Fundido en negro 

       Rasco una cerilla en mi barba de dos días y prendo un cigarrillo. Es el último del segundo paquete en lo que llevo de jornada. Estoy intentando dejarlo, sin éxito. La nicotina y el vodka son mis dos únicos amores. El matrimonio y el trabajo no cuentan, son para mí una misma cosa: rutina.
       He seguido a esta condenada mujer toda la mañana. No ha hecho nada fuera de lo común. Ha ido temprano a la galería de arte que dirige y que su esposo subvenciona con generosidad; más tarde, ella y sus amigas se han reunido para comer y luego dejar temblando las respectivas Visa Oro de sus maridos en  exclusivas boutiques de moda. Hasta ese momento todo ha transcurrido como de costumbre, nada que confirme las sospechas del Sr. X: su esposa le es puñeteramente fiel, o eso parece.
       De pronto, algo que se sale de la rutina: no vuelve a la galería, se marcha sola al cine. La sigo, manteniendo las distancias. Confío en que éste sea el paso en falso que tanto he estado esperando, que el lugar sombrío y apartado al que me va guiando sea el punto de reunión entre los supuestos amantes.
       Me fijo en la cartelera. Cine de autor, puta suerte, ni siquiera voy a poder distraerme mientras aguardo. Bueno, mejor así, no me conviene despistarme. Doy una última calada, apago la colilla en la suela del zapato y me dirijo a la taquilla. —Una para... —mascullo algo ininteligible. Ponen los títulos en unos idiomas que nadie conoce, pero la chica parece acostumbrada y me entrega el ticket sin dudar.
       Me cuelo en la sala 7. Están pasando los consabidos “tráiler”. Penumbra. Distingo a duras penas a la Sra. X, que sigue sola, repantigada en la butaca. Me sitúo varias filas detrás de ella y acecho.
       La película comienza. Blanco y negro, lo que faltaba. Me dispongo a soportar un buen tostón, una de esas tramas sin pies ni cabeza con mucho fundido en negro y poca acción. Reprimo un bostezo. Mis manos revolotean nerviosas en busca de un cigarrillo. He de recordar que no puedo encenderme uno. No aquí, no ahora. Tendré tiempo para eso luego.
       La espera es insoportable, tanto como el argumento del film. Se me cierran los ojos por el aburrimiento.
       Debo haberme quedado algo transpuesto en algún momento porque miro en dirección al objeto de mi vigilancia y descubro que no está sola. No consigo ver demasiado, la oscuridad nos rodea, pero puedo distinguir que es alguien más alto que ella y que lleva el cabello recogido en una larga coleta. Probablemente será uno de esos “hippies” a los que tan generosamente patrocina con el dinero del cornudo de su marido. Y la está besando en los labios. No me hace falta ver sus rostros para notar la pasión que despiden. Se mantienen así, entrelazados, haciéndose caricias. Falta poco para que acabe la proyección.
       Abandono la butaca y salgo del cine. Me aposto en una esquina, tras una farola, tratando de pasar inadvertido. Saco con disimulo la pequeña pero potente cámara que oculto en el bolsillo de la gabardina, junto al tabaco. Sólo necesito un par de instantáneas y podré ponerme a investigar sobre el sujeto que acompaña tan gentilmente a la señora X a las sesiones de tarde. Y de alcoba, imagino.
       Un buen trabajo, me digo. Pienso celebrarlo al volver a casa: cigarro puro, un trago largo de vodka en un vaso helado y fiestecita privada con Laura. Tengo bastante abandonada a mi mujer, pero esta noche nos daremos un homenaje. Pienso pasarle al Sr. X una buena factura con mis emolumentos. Sí, voy a celebrarlo por todo lo alto.

       Ahí están. Salen del brazo, alegres. Me apoyo en la farola para sacar la foto que pagará muchas deudas y me proporcionará algunos billetes extra con los que sufragar mis pequeños vicios. Encuadro. Voy a disparar. No puedo, la sangre se me hiela en las venas. Están haciéndose arrumacos ante mis ojos, la Sra. X y su amante... mi mujer.
Fundido en negro.
     

16 comentarios:

  1. Me encantaaaaaa. DE lo mejorcito que has compartido, de verdad.
    Chica, qué sincronización. Hemos publicado hoy las dos, jejejeje. Eso es que vamos buscando el huequito, bieeeen.
    Besos.

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  2. Bueno, ha llegado a haber tanta decepción con nuestro género que hay quien prueba con otra mujer, recordé Besando a Jessica Stein.
    Me ha gustado mucho Chari. Aunque yo imaginaba que el amante era el cine.
    Te abrazo.

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  3. Vaya giro inesperado has dado al relato, Chari.
    Además lo has contado de tal manera que estaba viendo en el papel del detective a Bogart, y además me lo he imaginado todo en blanco y negro.
    Genial, un relato de diez.
    Un beso.

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  4. ¡¡Muy bueno, Chari!! Pensé que el amante iba a ser el marido, pero menudo giro le has dado. Vaya chasco para el detective. Como dice Kirke, un relato negro, en riguroso blanco y negro, con Bogert en el papel de Sam Spade.
    Un beso.

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  5. Qué bueno Chari, y el giro final me ha encantado.
    Soy muy fan del género negro, tanto en cine como e literatura así que he disfrutado.
    Besos.

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  6. Sorpresas que da la vida, ay, ay. Desde lo de la coleta, he empezado a sospechar que se trataba de una mujer, pero por nada del mundo habría pensado que era la mujer del detective privado.
    Has desarrollado la trama con un perfecto estilo narrativo, con frases cortas, lo que incrementa el suspense.
    Compruebo que se te da muy bien este género, así que podrías cultivarlo más a menudo.
    Un abrazo.

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  7. Desde luego no solo me ha gustado todo el relato en si, si no el final, el final a sido impactante e inesperado,y me he imaginado y todo la cara del detective ante tal descubrimiento, uf, muy bueno sin duda, Enhorabuena.
    Te ánimo como dice Josep a escribir mas relatos de este estilo, se te da muy muy bien.
    Un beso enorme

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  8. Uaaaaa!!! ¡Qué bueno Chari!
    Y ¿Quién sabe si el trabajo no fue una trampa del Sr.X para que el detective certificara el romance?
    Desde luego que no esperaba este final y, por supuesto, me ha encantado.
    Un buen homenaje, sin duda, al cine negro con escenas perfectamente ambientadas y estructuradas.
    Un besazo

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  9. ¡Buenísimo Chari! Un relato con todos los ingredientes del género negro, detalles estupendos, ambientación muy lograda..., lo que no esperábamos, ni tampoco el protagonista, es que el final le explotara en toda la cara.
    A mí que me encanta este género en todas sus vertientes lo he disfrutado muchísimo leyéndolo.
    Un besazo, guapísima.

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  10. Fantastic micro, Chari! I am not familiar with the black genre but it is certainly not deviod of action. This story held my interest all the way to the wonderful twist at the very end. Looks like the detective will have only vodka and tobacco to love! Thank you for sharing. Kisses and a wonderful weekend!

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  11. Uy!! Buenísimo!! Con gran ritmo y los toques justos del género, me imaginé pronto que sería una mujer pero no que sería la del detective. Muy bueno Chari, me encantó. Un placer leerte.
    Beso!!

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  12. Qué bueno Chari, fantástico.
    Y el final totalmente inesperado. ¡Ja! Y ahora qué.
    Me has tenido pegada a la historia, la ambientación, la rudeza del personaje, todo, todo, me ha trasladado a esa butaca de cine en blanco y negro.
    Un beso.

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  13. Muy bueno Chari, que gran relato con ese giro inesperado final.
    Besos

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  14. Que bueno Chari, lo has sembrado en blanco y negro. El final inesperado. Un abrazo.

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  15. Oh! Ese giro final también me dio vuelta a mi y hasta casi se me cae la peluca jaja
    Buena historia.
    Te dejo un abrazo, Chari.

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  16. Me ha encantado. Muy bueno el final!. Besinos.

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