Sin
palabras
Apuré el paso al escuchar las doce
campanadas en el reloj de Santa María. Estaba cerca de casa, pero no lo
suficiente para relajarme. Llegaba tarde, muy tarde. Martín siempre suele irse
a la cama antes de la medianoche y estaba convencida de que le molestaría no
encontrarme a su lado. Nunca he soportado sus miradas de reproche, son más
elocuentes que sus palabras. Aún así, el
riesgo había merecido la pena. Mientras recorría a toda prisa las pocas calles
que me separaban de mi hogar me sentía como la mismísima Cenicienta, aunque sin
el vestido de fiesta y los zapatos de cristal.
La cita había resultado perfecta
¡tan romántica! Habíamos quedado en el parque a las nueve y media, hora en que
empieza el programa favorito de Martín. En cuanto se pone delante de la tele el
mundo se le desdibuja y hasta parecen molestarle mis mimos, así que no fue
difícil desaparecer. Cuando llegué al jardín, Rudi me estaba esperando, soberbio
con su cabello rubio brillando bajo la luz de las farolas y sus ojos verdes
llenos de deseo. Es tan apasionado como yo, de eso no hay duda, somos
auténticas almas gemelas.
Tengo la convicción de que las cosas
divertidas están hechas para no durar. Siempre sucede así. El tiempo que Rudi y
yo pasamos juntos transcurrió tan deprisa… y, sin embargo, otros momentos
parecen durar toda una vida, como la condenada carrera a casa que se me hizo
eterna.
Llegué agotada, temblando por el esfuerzo.
Entré con sigilo y me acerqué al salón. La tele aún permanecía encendida y él
estaba hecho un ovillo en el sofá. Al verle allí encogido sentí unos
remordimientos terribles, me inspiró una profunda ternura encontrarle tan
indefenso, como si fuera un niño, y me di cuenta de lo mucho que le quiero.
Sin pensarlo dos veces tomé
carrerilla, salté en su regazo y le llené la cara de lametones.
─ ¡Gata loca! ¡Me vas a depilar las
cejas! ─ gritó mientras me alzaba en brazos para separarme de él. Supe de
inmediato, por el tono y por su media sonrisa, que no estaba enfadado conmigo.
No le hicieron falta palabras: también en sus ojos podía leerse mucho amor.
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Imagen de la red. La eliminaré del blog si el autor lo solicita |
Me ha encantado Chari!!!!! El final es muy inesperado proque has sabido mantener la sorpresa de principio a fin. Me encanta.
ResponderEliminarBesos.
Me alegra que te guste, Gema. Un beso enorme
EliminarEfectivamente, las cosas divertidas no están hechas para durar. Lo que sucede es que, a veces, la diversión no es compatible con otras cosas más serias y trae dolores de cabeza, y no sólo a los físicos me refiero.
ResponderEliminar¡Genial, Chari! Lo has contado con la tensión necesaria para mantener en vilo al lector.
Un besazo
Me alegra haber conseguido mi objetivo, Chelo. Me ha encantado compartir este relato con vosotros. Mil besos
EliminarEs genial!! eres genial y el relato más aún, la forma en que lo narras y el desenlace esperado que de repente... genial...y una sonrisa...
Eliminar¿Por qué nos has dejado? si escribes genial, y el manejo se cogé rápido...Bueno, me gustaba tenerte allí.
Hola, Marijose. Me alegra muchísimo que te haya gustado.
EliminarSi me fui de "El poder de las letras" es porque no me llega el tiempo para todo, y menos si tengo que aprender a manejar Wordpress que me resulta complicado. Pero sigo participando en Edupsique, que es una comunidad a la que le tengo muchísimo cariño, y allí compartiré lo que ponga en el blog. Nos vamos a seguir viendo por todas partes, tranquila, jeje. Mil besos
Hola: un relato precioso sobre lo subjetivo que es el tiempo. Cuando estamos felices el tiempo vuela... Seguimos en contacto
ResponderEliminarEs verdad, y cuando lo pasamos mal... ¡¡¡qué largo se hace!!! Me alegra que te guste. Un beso enorme
EliminarCómo me has engañado, Chari! Hasta el último párrafo creí que hablabas de una infidelidad. Está genial, este relato es muy bueno, sí señora.
ResponderEliminarEnhorabuena.
Un beso
Jejeje, ese era el propósito, me alegra haberlo conseguido. Mil besos, Kirke
EliminarEl final me ha pillado totalmente desprevenida, Chari. ¡Muy bueno y muy original! :)
ResponderEliminarLa verdad es que hay "infidelidades" mucho más fáciles de comprender y perdonar que otras, ji, ji. Un relato estupendo, enhorabuena :D
Besitos y buen día!!
En este caso, es una infidelidad que se comprende y hasta se perdona, jeje. Me alegra que te haya gustado, Julia. Un beso enorme
EliminarQué bonito, cuánto ...a m o r !
ResponderEliminarMe ha encantado niña.
Te sonrío con el Alma.
Amor gatuno pero amor al fin y al cabo. Me alegra que te haya gustado. Mil besos, amiga
Eliminar¡Qué genial final!. No me lo esperaba para nada!. Muy bueno!. Un besazo!
ResponderEliminar¡¡Qué bien!! Entonces he conseguido lo que me proponía. Me alegra que te guste. Un beso enorme, Eva
EliminarPrecioso micro que habla del amor incondicional y la fidelidad. Seguramente el amor que sentía la gatita por su dueño no lo cambiaba por nada. Nosotros deberíamos aprender mucho de los animales. Me ha encantado y también ese final sorpresa que desentraña una enseñanza muy valiosa, que no importa la condición para amar, y que sus manifestaciones en los hechos son un criterio de verdad.
ResponderEliminarBesos
Al principio le tentaba la aventura, pero luego... todo vuelve a su cauce. Me ha gustado poder darle ese giro, y que transmita ese amor y algo de risa. Un beso enorme, Marisa
EliminarPrecioso querida Chari
ResponderEliminarGracias, me alegra que te guste. Un beso enorme, Mercedes
EliminarFinal inesperado, muy bien llevado. Me ha gustado mucho Chari!!
ResponderEliminarBesos Mafar
Muchas gracias, Mafar, me ha gustado dar ese giro al final. Y me alegra que os guste a vosotros. Mil besos
EliminarGrandioso Chari, nos haces imaginar de manera distinta hasta conocer el final inesperado
ResponderEliminarMuchísimas gracias por el comentario, Xavier, no sabes lo que me satisface ver que he conseguido lo que me había propuesto y que lo habéis disfrutado. Un beso enorme
EliminarEs muy pero que muy bueno, y hasta el final no he acertado que era un lindo gatito, enhorabuena que eres una crack. un beso enorme. TERE
ResponderEliminarJejeje, un lindo gatito!!! Pues sí, es lo bonito de la historia: un giro, y mucho cariño entre felino y humano. Me encanta que os guste. Mil besos
Eliminar!Felicitaciones, Chari! Muy bien logrado el microrrelato, el manejo de la tensión, la brevedad y precisión del suceso, la sorpresa, la doble significación del título, en fin que ya me dejaste sin palabras. Besos
ResponderEliminarMuchísimas gracias, para estar sin palabras me has hecho un comentario precioso y preciso. Mil besos, María Eugenia
EliminarValió la pena correr aquel riesgo y pasar aquel tiempo con Rudi:"todo un sueño hecho realidad", un tiempo sin reloj pero que transcurrió muy deprisa, como esos instantes fugaces de "eterna felicidad".
ResponderEliminarEl final que le has dado, Chari, también me ha parecido muy tierno y sorprendente.
Muchos besitos
A mi lo que más me gusta es el final, los finales felices me enamoran, y en este caso he hecho que a la gatita todo le salga bien y que al final vuelva con su "auténtico" amor.
EliminarUn beso enorme, Estrella
Buen relato. Una infidelidad a toda regla, y el ni se enteró. Un abrazo Chari
ResponderEliminarSí, la gatita tuvo esa noche una dosis de buena suerte :)
EliminarMil besos, Mamen
Ese fue un gran micro, Chari! El narrador fue bien formada y el final llegó como un muñeco en la caja! Lo has hecho bien y gracias por compartir.
ResponderEliminarThat was a great micro, Chari! The narration was tightly formed and the ending came like a jack-in-the-box! You have done well and thank you for sharing!
Me alegra que te haya gustado, Paula, yo creo que lo divertido del cuento está en el final, y lo habéis apreciado todos. ¡Gracias!
EliminarUn beso enorme, querida amiga
Me ha encantado, pensé una cosa para que luego fuera algo distinto, sin palabras me quedé pero con una sonrisa de oreja a oreja. Un besazo grande.
ResponderEliminarEsas sonrisas son mi premio. Muchas gracias, Mariola, mil besos
EliminarMe ha encantado, Chari. Es súper tierno yn bonito. Te doy un consejillo que sé que no me has pedido... Después de jardín pon una coma porque parece que es el jardín quien se llama Rudi. Espero no haberte molestado. Un besito.
ResponderEliminarJajaja, no me molesta en absoluto. ¿Sabes que puse la coma y luego la quité porque la veía de más? Esto de escribir de noche tiene lo suyo... Muchas gracias por el aviso, ahora mismo lo corrijo.
EliminarY mil gracias por el comentario. Me alegra que te haya gustado. Un beso enorme, Sue
Què hermoso. Què fidelidad la de esta gata, un final estupendo.
ResponderEliminarFidelidad y una suerte que no veas, se larga y no la pillan, jeje. Me alegra que te haya gustado, Arethusa. Mil besos
EliminarNo estaba esperando cómo terminó. Pensé que sin duda se trataba de alguien engañando a su marido hasta el final. Eso es un final feliz. Me encantan las historias con buenos giros en ellos. Yo usar para encanta escribir historias con giros en ellos. Muchas gracias por compartir querida amiga. Tener una tarde maravillosa.
ResponderEliminarLas historias con giros al final me encantan, y también intento escribir algunas que tengan esa "vuelta de tuerca". Me alegra que te haya gustado, Cindy, un beso enorme.
EliminarTiene uno de esos finales "adorables", donde a pesar de que el hombre le ha hecho la cobra, la gata se ha dado cuenta de que puede amar a esa persona y seguir viendo a ese gato si vuelve a tener ocasión. ¡Un gatuno saludo!
ResponderEliminar¡¡Vaya!! Yo no había caído en que podía seguir viendo a Rudi... no, si al final la gata va a ser más suertuda de lo que yo pensaba, jajaja. Un beso enorme, JC
EliminarNo sé hasta cuántas palabras se considere un micro, pero este relato me ha gustado mucho. Será que nos has engañado a todos o sólo yo soy el malpensado, jjajaja.
ResponderEliminarUn abrazo Chary.
Noooo, os engañé a todos, jajaja. Ese era el reto, lo divertido del relato. Me alegra que lo hayáis disfrutado.
EliminarMil besos, Gildardo
Hola Chari, qué bueno, depilar las ceja, y tanto, quién tiene un felino lo sabe a mi el mio le saca brillo a mi nariz. Bueno es un detalle, me ha divertido mucho, la fi-delidad de una fe-lina. Un abrazo
ResponderEliminarBueno, fidelidad la justa, jajaja. Mejor, arrepentimiento. Y amor, mucho amor.
EliminarUn beso enorme, Emerencia
Misterioso, romántico en fondo y muy divertido. Enhorabuena
ResponderEliminarMuchísimas gracias, Noe, me alegra que te haya gustado. Mil besos
EliminarQué bonito, Chari!! Sobre todo para los que tenemos gato. Es muy lindo ver en palabras los sentimientos que uno cree que puede sentir su animalito. Mi marido está convencido de que nos quiere, casi a la manera humana (como la gata de tu relato), yo, más pragmática, siempre le digo "nos quiere a su manera". Lo que no sé es cuál es esa manera.
ResponderEliminarUn beso.
Yo creo que es cierto que nos quieren "a su manera". Son muy suyos, los gatos, mucho más independientes que los perros. Mi tía solía decir que los gatos aman la casa, pero yo creo que hay más, solo que tienen mucho más carácter que los perritos. Pero nos quieren, eso seguro.
EliminarUn beso enorme, Rosa
Felicidades, Chari! Una narración perfecta, emocionante hasta el final y muy tierna. Me encantó!
ResponderEliminarBesos, preciosa
Muchas gracias, Eva, me alegro mucho de que te haya gustado el relato y también haberos sorprendido. Mil besos
Eliminar"Tengo la convicción de que las cosas divertidas están hechas para no durar". No podría estar más de acuerdo con estas palabras. Felicidades.
ResponderEliminar¿Verdad que sí? ¡¡Nos ha salido filosófica la gatita, jeje!!
EliminarMe alegra que te guste, Ana. Muchas gracias por visitarme y por tu amable comentario. Besos
Un relato de los que a mi me gustan con sorpresa final, de los que pareces hablar sobre algo y después saltas como gata loca al lado opuesto.je,je.
ResponderEliminar¡Me encantó!
Besos
Me gusta de vez en cuando ponerme "a prueba" con relatos de este tipo, porque no los encuentro sencillos de elaborar. Me alegra muchísimo que te guste, Francisco. Mil besos
Eliminar¡Hola Chari! Enhorabuena. Muy logrado. Lo cierto es que estaba enfadando línea a línea junto con los remordimientos del protagonista. Pero el final es maravilloso.
ResponderEliminarMuchos besos.
Es una buena chica (o gata, mejor dicho) después de todo. Y recuerda que, salvo honrosas excepciones, a mi me encantan los finales felices. Mira si no el de la cucaracha, jajaja.
EliminarMil besos, Macarena
Después de todo el amor alcanza para todos, para que amargarnos la vida.
ResponderEliminarAbrazos.
Pues sí, y después de todo, hasta la gatita tiene su corazoncito y vuelve con el amo, jeje. Un beso, Rafael, gracias por tu comentario
EliminarMe encantó, muy bueno!!
ResponderEliminarEscrito con gran ritmo, apenas nos estamos haciendo conjeturas cuando nos sorprende el buenísimo final :)
Abrazos querida Chari!!
Me alegra mucho que el final haya conseguido sorprenderos a todos, es lo que trataba, eso y darle un toque de ternura. Qué bien haberlo logrado.
EliminarUn beso enorme, Diana
Amor humano, amor felino. Hay lugar para los dos, sin duda.
ResponderEliminarHe tenido que llegar a mitad del relato para empezar a vislumbrar el desenlace. Me has engañado hasta medio camino, pero mientras caminaba por tus líneas he disfrutado de lo lindo. Ha sido una forma muy bella y original de mostrar esta tierna historia.
Un abrazo.
Opino como tú, los dos amores son compatibles, creo que la gatita se dará cuenta de eso. Si se lo monta bien, saldrá a ver a Rudi cuando su amo esté durmiendo, jajaja. Me alegra que te haya parecido tierna la historia, era lo que pretendía con ese final.
EliminarMil besos, Josep
¡Hola!
ResponderEliminarme ha gustado mucho el relato jeje ;)
una entrada muy chula.
Que tengas un viernes estupendo,
Un beso.
Hola, Arual. Muchas gracias por pasar por el blog y por tu comentario. Me alegra muchísimo que te haya gustado la historia. Un beso enorme, que tengas un genial fin de semana
EliminarMe gusta tanto leer como escribir historias así, que dejan buen sabor de boca. Es verdad que brindan paz, y alivio, y me alegra haber conseguido eso con mi relato. Un beso enorme, Julio David
ResponderEliminarMe encanta leerte ;)
ResponderEliminar¡¡Muchísimas gracias!! Me alegra de corazón que te guste lo que escribo. Un besote
EliminarAunque soy más de perros, reconozco que has captado muy bien la personalidad gatuna en tu relato. Esa independencia tan característica de los felinos, no se entendería en los perros, por eso son identificados con la fidelidad. Estupendo microrrelato con el que has mantenido el suspense hasta el final. Lo bueno y breve, dos veces bueno. Chapeau, Chari!!
ResponderEliminarMuchísimas gracias, Carmela. Me alegra que te haya gustado, tienes muchísima razón, una infidelidad como la que narro no se entendería en un perro.
EliminarMil besos, gracias por tu visita y por el comentario
Muy buen relato, con un giro ingenioso.
ResponderEliminarMe alegra haber venido a tu blog, con tu permiso, me anoto.
Un saludo.
HD
Muchísimas gracias, Humberto. Me alegra que te haya gustado el relato y que te hayas pasado por el blog. ¡¡Gracias por quedarte en él, eres bienvenido!!
EliminarUn beso
Un relato corto debe tener ciertos ingredientes que no son fáciles de conseguir. En pocas lineas hay que contar un buen argumento que produzca interés rápidamente con personalidad, elegancia y sobre todo sorprender con el final o desenlace. Sin duda a este no le falta ninguna de esas pautas.
ResponderEliminarMuchísimas gracias por tu comentario, me alegra que te haya gustado. Es un auténtico placer recibir críticas como esta.
EliminarUn beso enorme