miércoles, 18 de noviembre de 2015

No hay quien la entienda

                                   (Para el concurso de Micros de La otra cara de la moneda)

Imagen tomada de la red. Si el autor lo solicita, procederé a retirarla del blog.
            Se llama Norberto, como el dragón que sale en Harry Potter. No estoy segura de que sea un chico pero el nombre le pega un montón. Lucas y Adrián la encontraron en una esquina del patio y querían arrancarle la cola para ver si le salía otra enseguida, pero como en el fondo son unos caguetas, no se atrevieron a cogerla. Yo la rescaté y me quedé con ella. Como imaginaba que volverían para intentar atraparla la escondí en la funda de mi flauta y la saqué del cole sin que la seño sospechase ni un poquito.
A mi madre le dan mucho asco las lagartijas, dice que es el único bicho que no soporta ni de lejos. Por eso no se la enseñé ni le dije nada y, mientras ella me preparaba la merienda, metí a Norberto en una caja de zapatos.
Mamá entró en la habitación justo cuando estaba despidiéndome de ella, aunque por suerte ya la había dejado en un lugar seguro. Pensaba que me iba a caer la bronca, pero creo que no debió oírme porque no me riñó. Solamente me miró con la misma cara que pone cuando me duele la garganta. Y esa no es su cara de enfado, porque cuando se cabrea, aprieta tanto los labios que se le ponen blancos, y le salen un  millón de arrugas entre los ojos.
Ayer volvió a suceder algo parecido, y noté que mamá seguía mirándome sin decir nada y empezaba a preocuparse, así que decidí contarle la verdad. Pensaba que en cuanto supiera que había metido una lagartija en casa pegaría un grito, pero lo que hizo fue sonreír y soltar un fuerte suspiro, no entiendo muy bien porqué. Le pregunté si estaba enfadada conmigo por haber colado un bichito en casa sin su permiso y me dijo que sólo un poco, pero que en el fondo se alegraba de que Norberto fuera un amigo de carne y hueso. Y luego se rió. No hay quien entienda a mi madre.

 
 

43 comentarios:

  1. Qué bonito!!!! Mi hermana y yo nos pasamos la vida llevando bichos a casa, salvados de muertes seguras. Y mis hijos han crecido igual, y las lagartijas son taaaan monas, y Norberto, el dragón de Hagrid, es tan adorable.
    Un besito y he disfrutado mucho, me encantan este tipo de historias.

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    1. Anda, que guay, eres de las nuestras, como mi hermana y yo, salvadoras de bichos. Yo he llegado a recoger pájaros, erizos, lagartijas, gatos, perros, tortugas... en fin, de todo.
      Me alegra que te haya gustado. Un beso

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    1. Qué bien que te haya gustado, Pepa, el relato lo hice pensando en mi hermana, que tiene un don con los animales. Gracias por pasarte y por comentar

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  3. Qué bonitísimo!. Me ha parecido muy, muy tierno y me he sentido muy identificada, si no que alguien le pregunte a mi madre... ;) Besitos

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    1. Sí, nuestras madres tendrían mucho que decir, la mía estaba feliz de que sus hijos fueran tan buenos con los animalitos. Con complejo de San Francisco de Asís o de San Antón, jajaja. Un besito

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  4. Al final Norberto acaba convertido en uno más de la familia, jeje
    Un besito, guapa. :)

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    1. Gracias por pasarte a leer y comentar, Soledad. Claro que se vuelve uno más de la familia, como para interponerse entre una niña y su lagartija... ;)

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  5. Tiene tanta dosis de ternura, me encanta. Bravo chari, un beso. tere

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    1. Gracias, Tere, me encanta que te guste. Un beso enorme

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  6. Precioso, Chari!
    Aviso!! Norberto pasará a ser la estrella de las mascotas con poco que se lo proponga. Te lo digo por experiencia.
    Draco, primo de Norberto (vive en mi casa dentro de un tupper de Ikea), le manda recuerdos... ;)
    Besos y abrazos.

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    1. Gracias, Alicia, un beso enorme y también a Draco, seguro que es un gran amigo para tu familia.

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  7. ¡Me ha encantado Chari! Aunque tampoco me van los bichitos, tiene carita de simpático Norberto ;-)

    Besos

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    1. A mi las lagartijas me encantan, son una monada. Y la que he puesto en la entrada es tan dulce... un beso enorme, Chelo.

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  8. Un cuento precioso. Y siento envidia sana de los que poseen esa gracia de poder contar historias, pequeñas, sí, pero grandes al mismo tiempo. Enhorabuena Chari. Y desde el rancho te mandamos un fuerte abrazo

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    1. Bueno, tu posees el arte de hacer comentarios maravillosos. Me alegra de corazón que te haya gustado y te envío un cariñoso abrazo desde la orilla del mar.

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  9. Hola. es un relato precioso y muy auténtico. Recuerdo que cuando era niña siempre quería recoger a todo tipo de animalitos que me encontraba y volvía loca a mi madre.Seguimos en contacto

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    1. Sí, para escribirlo me basé en mi hermana, que tiene un don con los animalitos. Me alegro de que te haya gustado, Marta, un gran beso

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  10. Esta fue una gran historia. Que utilizo para hacer lo mismo cuando yo era un niño. Lagartos, ranas, sapos, incluso tenía una tortuga de barro una vez, pequeñas culebras, yo también tenía conejos, ardillas, aves, perros y gatos callejeros, zorrillos mapaches, venados, incluso un oso de una vez. Yo no fui a ellos vinieron a mí. Yo traer mucho de los animales abandonados en casa algunos que habían sido heridos en la carretera. Mi mamá hizo el trabajo veterinario .. Muchas gracias por compartir querido amiga Chari

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    1. En mi casa también hemos recogido siempre animalitos abandonados (¡¡aunque nunca un oso!!), he tenido un murciélago y un erizo, entre otros, y pájaros a montones, siempre en libertad. Tu infancia ha debido de ser una aventura, Cindy. Un besote

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  11. Es el reino de los cielos reserva para los niños. Pensar y observar como ellos, te dará camino en las letras. Felicitaciones.

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    1. Gracias, Nauro, escribí este relato poniéndome en la piel de una niña, y he querido transmitir su inocencia. Me alegra haberlo conseguido y que te haya gustado. Un fuerte abrazo

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    2. Yo también querido amigo Charlie, Tanto mi blog y mi comunidad se realiza desde los ojos de un niño. {:o)

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    3. ¡¡Ya lo creo, Reina de las hadas!!!

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  12. Qué linda historia Chary. De niño hice algunas crueldades con lagartijas, parte de mi negro pasado, jajaja.
    Saludos.

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    1. ¡Qué bien que te haya gustado la historia! Me alegro un montón. Y ese pasado de lagartijas martirizadas espero que haya quedado muy atrás... ¡¡¡que no me entere yo de lo contrario!!! Jajajaja.
      Besos

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  13. Thank you for sharing a bit of innocence today. I found it very special to be able to take a mental journey back to those days for a few seconds. Kisses, Chari!

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    1. Ponerse en la piel de una niña inocente para contar una historia es complicado, si lo he conseguido me alegro de corazón. Un beso grande, Paula

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  14. Me ha encantado Chari,, una historia muy linda, recuerdo cuando era pequeña y nos íbamos a veranear a la sierra, concretamente a Sierra Espuña, mi pasión por entonces, era coger ranas, y mariposas, me encantaban.
    Un fuerte abrazo de buenas noches.

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    1. Hola, Carmen, muchas gracias por visitarme. Me alegra que te haya gustado la historia y que traiga buenos recuerdos. Feliz noche

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  15. Para empezar la foto de Norberto es una monada. Y para seguir el texto es tierno a más no poder. ¡Qué historia tan bonita, Chari!

    Me han parecido auténticas no solo la inocencia de la niña al rescatar a Norberto, sino también la actitud precupada de la madre pensando que su hija tenía algún amigo invisible que pudiera resultar "inquietante". Con tu estilo sencillo y amable siempre consigues engancharnos, bien por tí!!

    Un beso enorme.

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    1. Gracias por este comentario, Julia, me encanta que te haya llegado mi relato. Fue bonito ponerse en el lugar de una niña, y para ello pensé en mi hermana, que era la que más mano tenía para los bichos. De verdad que me alegra de que te haya gustado. Mil besos

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  16. Muy buen relato, no me esperaba esa respuesta de la mamá.
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Felipe, me alegra que te haya gustado y que te haya sorprendido. Un beso enorme

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  17. Un micro muy tierno para este concurso que ojalá ganes, porque es cierto que lo has escrito metiéndote en la piel de una niña.
    Personalmente no empatizo con los reptiles y menos con las lagartijas, pero respeto absolutamente a cualquier animal.
    Muchos besitos y ¡feliz jueves!

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    1. Yo es que, siendo bicho, empatizo con casi cualquier cosa... mira que me gustan, Un beso grande, amiga

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  18. Hola, me gustó mucho este microrrelato y, aunque apenas te leo, debo decirte que mereces ganar el concurso. Tanto porque te metiste en la piel de una niña, como porque es bonito y enseña algo a quienes lo leen. Me gustó mucho esa referencia a Harry Potter y que la lagartija se llamara Norberto. No me gustan esos bichitos, pero me pareció adorable que la niña decidiera adoptarlo ^^

    Saludos.

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    1. Hola, me alegra de que hayas pasado por mi blog. Muchas gracias por tu amable comentario, hice la referencia a Harry Potter porque me encanta, si hubiese leído los libros siendo niña no me hubieran podido quitar la varita mágica de la mano. Un beso enorme

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  19. No importa si mi chico me trae algún día una lagartija, pero si me trae cualquier otro bicho me da un parrús.
    Muy divertido, me ha gustado mucho.
    Un besito.

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    1. Jajajá, pues prepárate... eso es lo más "light" que te pueden traer. Yo, una vez, adopté a un murciélago, aunque ya era mayor y mi madre no pudo (ni quiso) poner pegas. Un gran beso, Sue

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  20. Una historia muy bonita... muy tierna y, encantada con la inesperada respuesta de la mamá q tanto ha sorprendido a la niña como a mí ( creí q iba a poner el grito en el cielo ).
    Te sonrío con el Alma.

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    1. Bueno, supongo que prefirió ver que el amigo de su hija era real, aunque fuese una lagartija, que enfrentarse a un amigo imaginario. Un beso enorme, feliz domingo

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  21. Pobre la madre que creía que era un amigo imaginario, jejeje
    Es muy requetelindo Chari, :)
    Súper tierno.
    Besos!!!

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