Mi
madrina, la tía Mari Lola, me regaló cuando yo era niña, una ilusión hecha
retrato: el rostro de mi héroe, Peter Pan, confeccionado con fieltro y
bellamente enmarcado. La carita traviesa, rodeada de rizos castaños y coronada
por un puntiagudo gorro verde, me observaba cada noche desde la cabecera de mi
cama. Este cuadro vino a sustituir al del típico angelito de la guarda.
A partir de
entonces, fue el niño-duende de ojos avellana y sonrisa pícara quien custodió
mis noches y de cuya mano me introducía dulcemente en el mundo de los sueños.
Eran esos ojos rasgados lo último que veía antes de dormir. Con ellos empezaba
la fantasía: viajaba a Nunca Jamás, para visitar a las sirenas, contar cuentos
a los niños perdidos o jugar al escondite con los indios; volaba con campanilla
a través de los bosques, como un hada más y vivía las más apasionantes
aventuras al lado de aquel niño que, como yo, no quería crecer.
Recuerdo
que mi madre, tras escuchar mis muchas súplicas, siempre ponía antes de apagar
la luz la canción de la película que Disney dedicó a este personaje del cuento de James Matthew Barrie. No podía conciliar el sueño si no
la escuchaba, así que cada noche se repetía el ritual: mis ruegos, a los que se
unían los de mis hermanos y, al final, la melodía que partía del viejo
tocadiscos.
Peter
Pan ya no está en la cabecera de mi cama, pero sigue en mi corazón, en un
espacio que sólo a él le pertenece. Y me sigo encontrando con él... “en ese lugar entre el sueño y la vigilia”,
donde todas las fantasías pueden llegar a materializarse; allí sigo siendo la
niña que no quería crecer; allí sigo siendo su hada.
Imágenes tomadas de la red. Procederé a eliminarlas del blog si el autor así lo solicita. |
Hola: aunque Peter Pan ya no está en la cabecera de tu cama, siempre estará en tus pensamientos porque qué importante es no perder nunca al niño que llevamos dentro para poder seguir emocionándonos con los pequeños detalles. Seguimos en contacto
ResponderEliminarEs cierto que sigue en mis pensamientos, y también en lo que escribo. Hace que me sienta siempre joven. Un beso enorme,Marta
EliminarQué recuerdos más buenos me tra e esta entrada de hoy. A veces me gustaría volver aunque sólo fuera un ratito....
ResponderEliminarY a mí, es lo que tiene una infancia feliz, y que te quieran y te mimen... Mil besos
EliminarMe ha encantado!!! ( nada, que no me deja escribir más) si acaso quieres volaaaaaar ⭐️⭐️⭐️⭐️
ResponderEliminar...piensa en algo encantadoooor, como aquella Navidad, en que viste al despertar juguetes de cristaaaaal, volarás, volarás, volarás...
EliminarUn beso enormeeee
Hola Chari!!!!!
ResponderEliminarA mí también me encanta Peter Pan, tanto la peli de disney como algunas otras pelis que fui viendo a lo largo de los años y desde luego el cuento.
Me ha gustado mucho la entrada.
Un besito.
Hola, Gema
EliminarA mí también me encantan todas las pelis que he visto de Peter Pan, hasta la de Hook me encantó... es un tema que me lleva a mi infancia y me hace feliz. Me alegra que te haya gustado. Un beso enorme
Vaya, es un blog precioso Chari, la verdad ojala hubiera tenido yo un Peter pan todas las noche en la cabecera de la cama, me hubiera seguro que como tú transportado al mundo tan bello de nunca jamas, pero tenia todas las noches a mi abuela con eso de "Angel de la guarda,dulce compañia no me desampares ni de noche ni de dia"ese era ritual por mi abuela paterna y por mi madre ne ocasiones antes de dormir pero sinceramente hubiera preferido tener las dos cosas aquella oracíón y a Peter Pan por supuesto. No dejes nunca de soñar con el Pais de nunca jamas es precioso tener ese alma infantil. un beso enorme y gracias por compartir momentos tan tuyos con todos nosotros.
ResponderEliminarYo también tenía a mi abuela con la oración, y la de "cuatro esquinitas tiene mi cama, cuatro angelitos que me la guardan", pero a mi me gustaba Peter Pan, qué quieres que te diga, y visitar el país de Nunca Jamás en sueños (o despierta) era una gozada. Hace que me sienta joven aún. Mil besos, un placer compartir contigo estos momentos :)
EliminarPreciosos los recuerdos de infancia, algunos son imposibles de ser borrados de nuestra memoria. Encantadora entrada, Peter Pan también fue mi héroe, incluso en algunos momentos de adulta, sigo pensando que no quiero hacerme mayor. Me ha hecho mucha ilusión recordar, Chari, gracias por traernos magia.
ResponderEliminarUn beso
Gracias a ti por compartir esa magia, Marisa. En todas las entradas, sin excepción, pongo mucho de mí, pero esta me define muchísimo. Me alegra que os guste. Un beso enorme
EliminarQué bonita tu última línea Chari, me siento identificada ;-)
ResponderEliminarUn beso
¡¡Gracias, Chelo!! Me alegra que te guste y te sientas identificada, eso es que, como yo, tienes el alma muy joven. Besitos y feliz día
EliminarMe alegro de que también compartas el amor por la magia. Lo más importante es soñar, por mucho que la realidad brille o por muy dura que sea. Y Peter refleja a la perfección ese espíritu de atrevimiento, de querer sobreponerse a la verdad y crear la suya propia. Para mí siempre será un personaje muy especial, pasando por sus historias hasta llegar a sus adaptaciones cinematográficas (incluyendo la serie de Érase una vez, donde, si lo miramos a partir del relato original, han calcado muy bien todo el dolor que arrastra desde niño, convirtiendo ese sufrimiento en malicia). De cualquier manera, Nunca Jamás nunca desaparecerá de nuestros sueños.
ResponderEliminarSi quieres echarle un ojo, tengo una entrada en mi blog sobre Peter Pan con el título de Neverland. www.elsilencioetereo.blogspot.com.es
Un saludo 😊⚓️
He leído tu entrada y me ha encantado, es un homenaje soberbio a Barrie y a su legado de magia, de fe y esperanza. Me ha encantado, te dejo un comentario en el post. A mi también me gustó el Peter de Érase una vez, es una de mis series favoritas, aunque difiera tanto del héroe.
EliminarMil gracias por leer mi post y por tu amable comentario. ¡¡Nos leemos!! Besos
Chari, puede estoy de acuerdo con aquellos cuyos comentarios son antes que la mía, que es maravilloso para mantener al niño dentro? Creo que mantenerse joven en el fondo es la diferencia entre *crecimiento * viejo y *conseguir* edad. Tienen una agradable noche del miércoles y gracias por compartir tus recuerdos.
ResponderEliminarYo también coincido, en saber mantener al niño que llevamos dentro está la diferencia entre "crecer" y "envejecer". Alguien que se siente joven por dentro nunca llegará a sentirse viejo. Un beso enorme, Paula, gracias por venir siempre.
EliminarMe gusta lo que tu amigo "Marta M" en lo anterior dijo la primera entrada. Ella tiene razón. El mundo real, en el mundo del niño interior reside en tu corazón. Ahí es donde existe tierra de ensueño, y siempre se puede visitar en cualquier momento que desee, a través del teclado o el lápiz, el que sea conveniente. Salí de una buena parte de Neverland, en mi blog. Muchas gracias por compartir esta entrada hermosa querida amiga. Hermanas de el hada corazón. {:o)
ResponderEliminarEs cierto. Neverland o Nunca Jamás está en el corazón. Allí es adonde huyo cuando me siento triste, donde encuentro sueños perdidos y donde recupero la esperanza. Tener un mundo interior rico te ayuda mucho cuando se produce el caos fuera. Es una bendición para mi y me encanta compartirlo con tanta gente, con hadas tan buenas como tú. Un gran beso.
EliminarQue bello es cuando aun conservamos nuestra niña interior.
ResponderEliminarQue hermosa historia nos acabas de compartir querida Chari, son este tipo de historias las que nos hacen dibujar una sonrisa en nuestros labios.
Saludos y un fuerte abrazo Chari!!
Me alegra que mi historia te haya traído sonrisas. Conservar en ti al niño que fuiste una vez es una bendición, te hace ver la vida de otra manera, y te permite no envejecer. Si el corazón se mantiene joven, no te haces viejo. Un beso enorme, Lety.
EliminarPrecioso, qué bonito es soñar....
ResponderEliminarSí, y si puedes conservar los sueños y seguir creyendo en ellos cuando dejas atrás la infancia, es una gozada. Un beso enorme
EliminarHola =)
ResponderEliminarComo somos cuando eramos pequeños, que tenemos ciertas costumbres que no había manera de cambiarlas, a mi siempre me gustaba jugar a un juego, y cuando mi madre me daba las buenas noches...iba corriendo a encender la luz y a sacar el juego del cajón, hacía un par de partidas y a dormir jejejeje, era un juego didáctico, pero me lo pasaba genial =)
Peter Pan es una de las moralejas más bonitas de Disney, recuerdo que en el cole muchos compis decían "quiero hacerme mayor" y a mi esa idea nunca me conquistaba, yo era feliz siendo niña y siempre decía lo mismo "ser mayor seré toda la vida, y ser niño sólo es una época" qué razón tenía!!
Un besico
www.upciencia.com
Es cierto, ya eras muy sabia de pequeñita: hay mucho tiempo para ser mayor, por eso es mejor disfrutar de cada etapa de la vida con toda intensidad.
EliminarUn beso enorme, Lorena, gracias por venir a mi blog y por tu comentario
Hola Chari! Veo que compartimos el amor por Peter :P
ResponderEliminarMe has hecho recordar una anécdota de cuando era niña. Me gustaban tanto esas películas de Disney (Peter Pan incluido) que, literalmente, me cargué el Betamax de mis padres porque no paraba de verlas. Lloré tanto que tuvieron que comprar otro para que pudiera seguirlos torturando con mis pelis infantiles. Y pronto se cerrará el ciclo, cuando vuelva a verlas todas con mi peque.
¡Besos!
Es que son películas llenas de magia, a mi no me importa verlas incluso ahora, primero porque me traen recuerdos muy buenos de mi infancia y segundo, porque me divierten y entretienen. No importa la edad, si tienes el corazón joven.
EliminarUn beso, Alexandra, gracias por venir y por tu comentario
Es bonito tener recuerdos tan gratificantes y amables de la niñez que hasta ahora, en la edad adulta, nos sigan acompañando. Peter Pan fue tu compañero de aventuras en muchos sueños infantiles, y eso no se borrará fácilmente. Como tú dices, ahora le llevas en tu corazón :))
ResponderEliminarUna entrada entrañable, Chari, me ha encantado.
Un beso!!
La niñez es una etapa que puede ser preciosa, y es bonito poder recordar estos momentos y compartirlos con vosotros. Me alegra que te haya gustado, Julia. Un beso enorme
EliminarChari esta historia me ha llegado a mi corazon te cuento que yo tengo un libro muy bonito y te lo quiero recomendar
ResponderEliminarse llama el pais de nunca jamas y el secreto de las hadas espero que te guste
Muchas gracias, Ana María, intentaré conseguirlo. Estoy segura de que me va a gustar. Un beso enorme
EliminarPeter pan un cuento muy bello y que siempre nos trae a nuestra infancia cuando queríamos volar y nunca crecer,
ResponderEliminarun abrazo Chari y es muy cierto que ese niño o niña que llevamos dentro siempre debe llevarnos a nunca jamás :-D
Es verdad, a mi me gusta conservar la facilidad para recordar a la niña que fui. Eso me hace sentirme bien conmigo misma y tener un "remanente" de sueños a los que recurrir si las cosas van regular. Un beso enorme, Anto, gracias por tu visita
EliminarHola Chari. Te devuelvo tu amable visita a mi blog y ha valido la pena pues me ha gustado lo que he leído.
ResponderEliminarTodos (o casi todos) llevamos un niño (o una niña) en nuestro interior, ese/a que todavía nos hace sentir cosas maravillosas. Un/a niño/a que deberíamos cuidar pues nos hace más sensibles y humanos. A veces, no obstante, sentimos nostalgia de aquella etapa, ya lejana, en la que vivíamos fantasías e ilusiones que hemos ido dejando, poco a poco, por el camino.
Un abrazo.
Creo, como tu, que todos llevamos a un niño dentro, poder sacarlo, conservar su imagen con nitidez, te ayuda a enfrentarte a las realidades cotidianas de otra forma. A mi me gusta poder hacerlo.
EliminarUn beso, gracias por visitarme.
Ya somos dos Chari. Yo también tengo a Peter Pan en mi rinconcito particular. Me encanta, siempre me ha encantado. De hecho la primera vez que mi hija se disfrazó fue de Peter, porque era mi Peter Pan, la niña que no quería crecer, o más bien que yo no quería que creciera.
ResponderEliminarMe ha encantado.
Un besillo.
Creo que hay muchas personas que guardan para Peter un lugar muy especial en su corazón, para mí siempre será mi héroe y, en cierta manera, el primero de quien me enamoré... ainss, que nostalgia. Un beso enorme, María
EliminarAins, adoro a este personaje. =) Precioso. ;)
ResponderEliminarUn abrazo gordo, guapa.
Es que Peter es mucho Peter, un niño travieso que nunca crecerá, que puede volar, que lidera a un grupo de niños perdidos y les hace vivir aventuras... como para no adorarle. Un beso grande, Soledad, gracias por pasarte
EliminarMuy tiernos estos recuerdos, amiga Chari. de Peter Pan y sus amigos: Los niños perdidos, Wendy y Campanilla... También esos dibujos animados de Walt Dinney con aquella cabecera del castillo con fuegos artificiales.. nos trasladaban mágicamente a esos lugares maravillosos, como este del País de nunca jamás.
ResponderEliminarMuchos besitos
Son películas que nos han llegado a todos, y libros maravillosos que también nos acompañan desde niños. Me encanta que la entrada os haya traído a todos buenos recuerdos. Un beso enorme.
EliminarTambien uno de mis amores, yo me imaginaba que era campanilla, y creo que hasta llegue a rivalizar con wendy.
ResponderEliminarGracias por recordarmelo, por volver por unos momentos a la niñez.
Un abrazo.
Creo que todas las enamoradas de Peter hemos rivalizado con Wendy. ¿No te das cuenta de que en mi relato ni la menciono? Jejeje
EliminarUn beso, Ana, gracias por leer y por tu comentario
Peter Pan es para mí uno de los personajes de cuento que más me gustan, fundamentalmente por todo lo que significa. Ahora que me he hecho mayor, me conformo escuchando Ismael Serrano (Si Peter pan viniera...) Pedro Guerra o El Canto del Loco (Peter Pan), aunque no me importaría que un día el cuento se hiciera realidad y pudiera volver a ser niña otra vez.
ResponderEliminarLa niña la llevas dentro, Macarena, para hacer realidad el cuento sólo tienes que soñar. Y eso es fácil. Y, si no, díselo a tu hija y verás. Un beso enorme
EliminarOh, que bonito ha sido para mí leer esta entrada, Chari. Como bien he leído por ahí arriba, lo importante es no perder al niño que todos llevamos dentro. Porque el día que eso pase... no sé qué pasará con nosotros.
ResponderEliminarMuchos besos <3
Ese "niño" es el que muchas veces nos ayuda a no perder la cordura, a superar la tristeza... por lo menos a mí me pasa así. Y por eso quiero tanto a Peter Pan.
EliminarMil besos, Ross (Rocío, jeje)