Hoy se me ha hecho tardísimo para publicar mi post, pero aquí me tenéis de nuevo. Quiero hablaros de una dolencia que se conoce como "neuralgia en el bolsillo".
Una neuralgia
es un dolor, que puede ir de leve a intenso, en una vía nerviosa. Algunos tipos
son pasajeros, se van solos en poco tiempo, pero otros son más persistentes y
afectan de manera drástica a la calidad de vida de una persona.
Los
tratamientos para esta afección son muy variados y van desde la simple aspirina
hasta la cirugía, pasando por fisioterapia y terapias alternativas, como la
acupuntura e incluso la hipnosis y la meditación. Yo he probado esta última (¡¡Omm!!
¡¡Arggg!!)… pero no me funciona.
Este tipo de neuralgia del que os hablo es bastante común, aunque muy pocos saben que tiene nombre. En mi caso, se produce sobre todo cuando paso cerca de la clínica veterinaria donde tratan a Fibi. Voy a explicaros con detalle en qué consiste esta “dolencia”:La neuralgia en el bolsillo es dolor agudo que se origina en la pierna, a la altura del bolsillo del pantalón (de ahí su nombre). El malestar se extiende hasta el brazo y mano derechos, que sufren una contracción o espasmo involuntario y se dirigen hacia el área en cuestión (a este movimiento se le llama “palpamiento de cartera”). No se produce inflamación, antes al contrario, puede llegar a causar una disminución del volumen de la zona causada por el vaciado de billetera.
El padecimiento
también se produce a nivel psicológico, en especial cuando es la visa la que
hay que sacar del bolsillo. O del bolso, que no viene a ser más que un hermano
mayor del primero.
Así, cuando se
tiene cerca el estímulo (en mi caso, tener que llevar a Fibi a consulta, pasar
cerca de la clínica, etc.) se desencadena un dolor profundo que va acompañado
de pensamientos negativos del tipo ¿Por qué yo? ¿Por qué a mi? y de un efecto
laxante en la tarjeta de crédito.
Fibi tiene una
oreja malita y no mejora, así que me toca llevarla al veterinario. ¿¿Entendéis
el por qué de este post?? Voy a intentarlo de nuevo con la meditación, mañana os cuento si me ha dado resultado.
Feliz noche a todos.
Pd.: Mi hermana es la inventora
de este término. Lo “patentó” cuando tenía que llevar a su perro a la clínica
veterinaria, que fue cuando empezó a padecer esta “dolencia”.
Imágenes de la red. Procederé a eliminarlas del blog si el autor lo solicita.


