jueves, 17 de septiembre de 2015

44 m2 de felicidad


 

Hoy he estado limpiando las dos vitrinas que tengo aquí en el salón. Bueno, llamar así a esta habitación es pura ironía, pues es tan pequeña que no me cabe ni una mesa para comer. Pero ¿qué importa, si estoy tan contenta en ella?

Me ha dado por recordar lo mal que lo pasé con la mudanza, bueno, con todas ellas. En cada una tuve que desprenderme de objetos a los que tenía aprecio, pues pasaba de una casa grande a otras cada vez más reducidas, pero la última fue la peor… o la mejor, ya no sé que pensar. Me trasladé a esta casa, de 44 m2, y eso suponía renunciar a muchas cosas, pero me di cuenta de que no dejaban de ser eso: cosas. Y tener que despedirme de ellas me hizo darme cuenta de que, si podía vivir sin ellas, es que no tenían la importancia trascendental que yo les atribuía.
He podido no obstante conservar mis libros favoritos y los recuerdos que realmente me importan y el resto… en fin, disfruté de ello en su momento y ahora me toca vivir otra etapa de mi vida. Creo que en ésta estoy empezando a dar menos importancia a los aspectos materiales y mucha más a aquello que me hace sentir bien a mí y a la gente que me importa. En esta casa, diminuta pero tranquila, me siento cómoda, segura y muy dichosa y creo que los que me visitan asiduamente también se sienten del mismo modo. No necesito grandes cosas, ni para cuidar de ella ni para sentirme a gusto. Tengo una cómoda tumbona en la terraza y todo un mundo azul rodeándome ¿Qué más puedo pedir?
Nunca pensé que pudiera sentirme tan bien en un lugar tan pequeño. Jamás creí que se necesitara tan poco espacio para ser dichoso. Y yo tengo a mi disposición  44 m2 de felicidad.
 
Imagen tomada de la red. Si el autor lo solicita, procederé a retirarla del blog.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Un cuaderno en el bolso

Cuando me he levantado esta mañana me he preguntado “¿Sobre qué voy a escribir hoy en el blog?”  Los últimos dos días los temas para las entradas me venían solos cuando paseaba con Fibi y claro, como soy animal de costumbres, pensaba que hoy sería igual, que saldría a caminar y vería o escucharía algo que llamaría mi atención y pondría en marcha mis adormecidas neuronas, pero no ha sido así.
A falta de estímulos externos me ha dado por pensar en las muchas veces que sí he tenido algo que me inspirara y que luego he desaprovechado por no poder anotarlo en el momento. La idea se esfuma y si permanece no es, desde luego, tal y como se nos presentaba en un principio, su “envoltorio” es menos vistoso, menos elegante y mucho más deslucido. Pierde su espontaneidad, su brillo y cuando luego quieres darle forma es prácticamente imposible (o lo que es peor, resulta una chapuza). ¡La de poesías que habré dejado escapar por no tener donde anotarlas!
Por eso, dado lo mucho que me gusta escribir, solía llevar una libreta en el bolso, así si se presentaba uno de esos momentos mágicos e irrepetibles podía captarlos en toda su esencia. Hace algún tiempo que no la llevo conmigo y creo que es una costumbre que podría retomar aunque conociéndome como me conozco (son muchos años los que llevo siendo yo misma) sé que acabaré acarreando también la cámara de fotos. ¡Hay tantas cosas que llaman mi atención! Son pequeños detalles llenos de belleza que enriquecen mi vida.
Esta mañana he estado observando un árbol que hay cerca de casa. Tiene unas enormes y preciosas  flores de color rosa con forma de estrella. He intentado hacerle fotos con el móvil pero la cámara que tiene el pobre es una patata, y claro, no ha salido nada que merezca la pena guardar. Las flores casi ni se ven. He echado de menos mi pequeña Kodak, que se ha quedado obsoleta pero a la que sigo sacando partido. Y he echado de menos un bloc porque, aunque ahora recuerdo todo esto, en mi cabeza sonaba mucho mejor. Está comprobado, siempre sucede lo mismo: cuando las ideas se presentan, o las registras o te despides de ellas. Moraleja: a partir de ahora voy a volver a llevar un cuaderno en el bolso.... y la cámara.

 
Imagen tomada de la red. Si el autor lo solicita, procederé a retirarla del blog.