miércoles, 4 de abril de 2018

De vuelta



Hace dos años me tomé un respiro… ¡y vaya respiro!

He pasado por una situación personal algo complicada (bueno, aún sigo en ella) y Fibi también ha estado pachucha (aunque por suerte ya se ha recuperado del todo). No encontraba el ánimo suficiente para  escribir o pasarme por otros blogs y por eso he dejado abandonada mi pequeña casa en este mundo paralelo y a mucha gente que de verdad me importa.

A medida que fue pasando el tiempo se me iba haciendo más difícil regresar. Pensaba que no tendría nada interesante que contar, y mucho menos algo que se pudiera considerar medianamente optimista. Y, aunque quería regresar, esperaba el momento perfecto para hacerlo, un instante en el que me sintiera más confortada, más alegre, más en sintonía con el universo… y esa circunstancia tan especial no llegaba a producirse. No me di cuenta de que dejando de lado algo que me gusta tanto y que significa muchísimo para mí (escribir, mi blog, vosotros) no hacía más que internarme en ese “lado oscuro” del que estaba intentando escapar. Los "momentos perfectos" no existen, pero se consigue algo parecido con perseverancia y no apartándose de las actividades que nos generan buenos ratos. Si hay que esperar a que las cosas “encajen” para ponernos a disfrutar, estamos listos.

He echado de menos este pequeño espacio en el que ser yo misma y mostrarme al mundo y he añorado a las personas que ya se habían consolidado como parte fundamental de él. Sé por mi amiga Tere que muchos de vosotros os habéis interesado por mí y os estoy muy, pero que muy agradecida.

Espero poquito a poco ir recobrando la relación que tenía con todos los que visitabais mi blog, aunque supongo que llevará tiempo (llevo varios días mirando como acceder a los blogs y cómo publicar en el mío porque ni me acordaba).

Con el firme propósito de pasarnos por aquí todo lo a menudo que podamos, Fibi y yo os mandamos desde este rinconcito de mar y luz todo nuestro cariño.



lunes, 9 de mayo de 2016

Desde el exilio



Qué rachita llevo.

Sigo más o menos igual que hace unas semanas, cuando os dije que iba a reincorporarme a este ciber mundo, pero no he tenido tiempo (ni ánimo, dicho sea de paso) de ponerme a escribir… hasta ahora.
Cuando empezaba a recuperarme, fue Fibi la que cayó enferma. Ha estado bastante malita, con una laringo-traqueítis. Un sábado empezó a vomitar sangre y me asusté muchísimo, pero mi hermana nos acercó al veterinario y me dijeron que se iba a poner bien. Ha pasado dos semanas y media con antibiótico, y como el que tomaba por vía oral no le hacía efecto, se lo tuvieron que poner pinchado. Total: cinco inyecciones (dos antibióticos, antiinflamatorio, omeprazol y vitaminas) durante cuatro días. Y luego otra semana y media en pastillitas. Daba penita verla, tan triste y apagada, no parecía ella. El día que empezó a comer mejor fue cuando vino a verla mi sobrina Paula, la adora y se puso tan contenta que se comió dos platos hasta el borde.
Como a mi perrita psicótica no le gusta que vea la tele (y no quería que se fuera de mi lado, para controlarla) y a mi me faltaba energía para ponerme a escribir, he pasado el tiempo leyendo. En esta última semana, cinco novelas y unos cuantos relatos. Casi nada.
            Además de cuidar de Fibi, he tenido dos emergencias caseras: una gotera del piso de arriba (por suerte el seguro se hizo cargo enseguida) y una fuga en mi propio baño (estoy hasta el moño de fontaneros). Y ahora, por fin, empiezan las obras de la reforma de mi casa. Llevo todo el fin de semana vaciando muebles y guardando los pequeños adornos que no quiero que se cargue nadie. Estoy confinada en mi pequeña habitación, con la tele, mi disco duro, el ordenador, la Nintendo, la cámara de fotos, mis plantas, una tumbona de la terraza… y como no, con Fibi, su cama y su cacharrito para el agua. Un poema. Una vida estilo tetris, os lo aseguro. Y dicen que esto llevará un mes… veremos lo que aguanto aquí confinada.
            Espero poder seguir escribiéndoos desde mi exilio particular, y empezar a visitar los blogs que siempre he seguido.

            Besos a todos. ¡¡Deseadme suerte!!