sábado, 6 de febrero de 2016

A disfrutar...


Sigo con sueño. No lo entiendo, he dormido nueve horas de tirón (¡¡NUEVE!!) y aún estoy medio adormilada. Y encima tengo una sensación de que las cosas me cuestan más que de costumbre. Habitualmente, a estas horas ya he desayunado, he dado un paseo largo a Fibi, he escrito y colgado mi entrada del blog y he empezado con las tareas de la casa… pero hoy sólo he tomado un bocado, apenas he paseado y he estado hecha un ovillo y medio atontada en el sofá hasta hace unos segundos.
Siempre he llevado mal no cumplir con mis planes, con lo que “se supone” que “debo” hacer, y el día que duermo más de lo habitual es como si me faltara vida para hacer las cosas. Me agobio sin motivo, lo sé. ¿Qué puede pasar si un día me relajo y no pego golpe, o si duermo un par de horas más que de costumbre (quien dice un par, dice cinco)?  
Tenía algunos planes para hoy, pero son cosas que siempre puedo dejar para más adelante. Hoy puedo disfrutar de no tener obligaciones, de descansar lo que me pida el cuerpo, de hacer sólo lo que realmente me apetece hacer. En estos momentos estoy saboreando una taza de té y, en cuanto la termine, saldré a dar un paseo en condiciones, eso es lo único a lo que pienso obligarme hoy, no más recriminaciones. Y luego ¿quién sabe? No sé si haré lo que tenía planeado o si se quedará pendiente,  pero estoy convencida de que, haga lo que haga, voy a disfrutar de mi día.
Os dejo un par de fotos que hice anteayer en un paseo que di con mi hermana y con Fibi. Las primeras son de un Mirlo (aún no había conseguido ninguna “decente” de este pájaro).


 
 
 
 

 
Esta es una de las patitas que hay en el estanque del parque, tienen una cara tan dulce... Os enseñé fotos de ella y de sus hermanas y hermanos hace un par de meses. ¡¡Cómo han crecido desde entonces!!
 
 
Y este pájaro es un Martín Pescador, pude hacer la foto en los espigones que hay frente a mi casa. Está a contraluz, no había otra, pero me sigue pareciendo preciosa. Es un animal bellísimo.
 

Y estas son fotos de los postres que he preparado esta semana, para dos reuniones de amigas. El primero, la tarta de piña. ¿Os acordáis de la foto que os mostré? ¡Mirad qué diferencia de la primera a ésta! (La práctica hace maestros). La segunda es de un bizcocho de yogur, que estaba delicioso.
 




Espero que tengáis un fantástico sábado. Besos a todos 

viernes, 5 de febrero de 2016

Risas y sonrisas


Hace muchos años cuando empecé a estudiar inglés, le pregunté a uno de mis profesores, Steve, que significaba el término “smile back”. Él me miró y me sonrió. Y yo le correspondí imitándole. Entonces fue cuando me dijo “eso”  exactamente significa “smile back”, devolver la sonrisa.
Lo que no os he contado es que yo estaba loca por él, un joven australiano (apenas dos años mayor que sus alumnas) con tipo de surfista y unos preciosos ojos azules que nos traía a todas de cabeza, así que no solo sonreí: balbuceé algo incomprensible,  me puse como un tomate y ya no pude concentrarme en las lecciones. Y él se estuvo riendo por lo bajo hasta que terminó la clase.
La sonrisa es un gesto que tiene algo de mágico. Me refiero, claro está, a una sonrisa sincera, que no sea forzada. Quizá por eso me encantan las de los niños, tan francas, abiertas y generosas; me fascinan las sonrisas espontáneas, que son como un estallido, y las que se contagian. Me atraen tanto las risas sonoras como las sonrisas mudas, sobre todo cuando estas últimas se extienden a la mirada y no permanecen únicamente en los labios. Esas que hacen que te salgan arruguitas en los ojos son mis favoritas.
Aprecio también las corteses, porque me demuestran educación y respeto, y aunque parezca mentira, no son fáciles de encontrar. Me cautivan las de complicidad porque hablan de una historia compartida y un conocimiento mutuo; las seductoras y las tímidas, porque en ambas hay escondida una emoción intensa.  Y las sonrisas pícaras… ¿a quién no le gustan? (la de Steve era de este tipo, creo que él sabía lo mucho que me atraía).
Me gusta reír, y sonreír. Y me encanta cuando, como decía mi profesor, esa sonrisa te es devuelta.
@Chari BR7